Bodega

En restauración últimamente se ha puesto de moda la conjunción de bodega y restaurante. Bien porque una bodega de vinos abre un restaurante en su interior para degustar un buen maridaje, bien porque en los restaurantes se abren bodegas y cavas más o menos numerosas con el objetivo de conseguir una degustación inigual en los paladares más experimentados. El Capricho de Raquel posee una extensa y variada bodega, toda ella en una cava única en la que el cliente puede entrar a elegir su propio vino, añada, bodega de procedencia, tipo de uva… y precio para no llevarse sorpresas.

Más de 500 referencias entre vinos tintos, vinos rosados y vinos blancos a un precio muy ajustado para que los clientes puedan darse el capricho de abrir cualquier botella.