Vinos tintos, rosados y blancos

Vinos Tintos

El vino tinto es un tipo de vino procedente mayoritariamente de mostos de uvas tintas, con la elaboración pertinente para conseguir la difusión de la materia colorante que contienen los hollejos de la uva. En función del tiempo de envejecimiento que se realice en barrica y en botella, pueden obtenerse vinos jóvenes, crianzas, reservas o grandes reservas. Según el tiempo de envejecimiento de los vinos en barrica y en botella, los vinos tintos se clasifican como sigue:

  • Joven o de año: no ha pasado ningún tiempo en barrica o no el suficiente para ser considerado crianza.
  • Crianza: ha pasado entre seis y doce meses en barrica (según lo marcado por las diversas  denominaciones de origen), permaneciendo reposando en botella hasta el tercer año tras su elaboración, antes de poder ser comercializado.
  • Reserva: como mínimo un año en barrica y reposo en botella hasta transcurrido el cuarto año desde su elaboración.
  • Gran reserva: al menos dos años en barrica y tres en botella, pudiéndose comercializar tras el sexto año. A esta etapa solo llegan las cosechas excepcionales.

Vinos Blancos

Es un tipo de vino procedente de mostos de uvas blancas. La manera en la que se aplasta la uva puede afectar las propiedades organolépticas del mosto (zumo original de la uva), por ejemplo, si se prensa poco se extraen los azúcares del centro de la uva, obteniéndose pocos polifenoles (vinos blancos afrutados), pero si se aprieta más, empiezan a extraerse los taninos y aparece la coloración tinta. [heading type=”h3″ ]Vinos Rosados (o claretes)[/heading] Las antocianinas son las responsables principales del color rojo en el vino. Las antocianinas se encuentran en diversas frutas cumpliendo una misión similar. Este compuesto químico se encuentra en la capa exterior de la piel de la uva y durante el proceso de maceración se extrae antes que los taninos. La mayoría de los mostos (incluso los de uvas negras) son incoloros, así que la maceración es un proceso importante en la coloración de los vinos.
Existen variedades de vitis vinífera que se clasifican como teinturier por aportar ya en el mosto un color rojizo (unas de las más conocidas son la Alicante Bouschet, Saperavi y Dunkelfelder), pero estas variedades son una excepción. En algunas ocasiones los vinicultores introducen pequeñas cantidades de estas variedades teinturier con el objeto de potenciar el color rojo de sus vinos. El color rojo o rosado depende, por completo, de la forma en que se extrae los antocianinas de la piel de la uva durante el proceso de fermentación. Desde el restaurante El Capricho de Raquel iremos añadiendo nuestras recomendaciones, de momento aquí están las primeras (hacer “click” encima para ver el detalle de cada uno de ellos): La Closerie Pinot Meunier 100% Santa Rosa. Enrique Mendoza Oloroso Bodega Hidalgo